Replanificando METAS y OBJETIVOS

Estamos llegando al final del año, y much@s de nosotr@s estamos haciendo un rápido recuento mental acerca de, cuantos de todos aquellos propósitos de año nuevo que nos marcamos en su día, hemos cumplido.

Te lanzo una pregunta:

 

¿Eres tú también parte del grupo de personas que al finalizar el año nos marcamos un buen número de cosas a conseguir con la llegada del año nuevo?

 

O, lo que es lo mismo, ¿formas parte del grupo de personas que nos marcamos PROPOSITOS DE AÑO NUEVO?

 

Si tu respuesta ha sido SI, este post es para ti.

Cuando llega fin de año, con gran ilusión pensamos en todos aquellos propósitos que vamos a cumplir a lo largo de TODO el próximo año.

 

Sentimos una gran fuerza interior, y una inmensa motivación por comenzar a darle vida a nuestras metas marcadas.

 

Comenzamos el año cargad@s de energía, y con una imperiosa sensación de que este año nuevo ¡NOS VAMOS A COMER EL MUNDO!, y de que este será el año más feliz de nuestras vidas.

 

Es probable que, durante el mes de enero del nuevo año, mantengamos la motivación por cumplir nuestros propósitos, nuestras metas, pero… con el transcurrir de los días, semanas y meses, volvamos a llegar a fin de año, y haciendo nuevamente recuento de nuestros propósitos CUMPLIDOS, nos demos cuenta de que la gran mayoría de ellos no los hemos alcanzado.

 

Es por ello, que entramos en un bucle de nuevos propósitos para año nuevo, y de estos mismos propósitos o, parte de ellos, sin cumplir al finalizar el año.

Entonces, llegados a este punto, hay que analizar el motivo de no haber logrado cumplir con nuestros propósitos de año nuevo, o no haber logrado parte de los mismos.

 

Y, para ello, te lanzo una pregunta para que te la respondas a ti mism@ con la máxima sinceridad:

 

Estos propósitos marcados y no cumplidos ¿era algo que realmente deseabas conseguir? ¿era algo que realmente te importaba a la hora de lograrlo? O, por el contrario, ¿era algo que simplemente sentías que debías hacer?

 

Ahora te lanzo una segunda pregunta:

 

En caso de no haber cumplido nuestros propósitos, ¿Cuáles fueron los factores que finalmente te sacaron del camino del logro de los mismos?

 

Es decir…

 

¿Por qué no has cumplido tus propósitos de año nuevo?

 

Una vez respondido las anteriores dos preguntas…

 

¡te traigo una buena noticia!

 

Es cierto que en poco más de un mes y algo este presente año llegará a su fin, y es posible que aquellas metas marcadas para este año y no cumplidas, ni te plantees la idea de ya alcanzarlas.

 

Y la buena noticia es, ¡que aún es posible recuperar algunas de esas metas y comenzar a darles vida!

Entonces… ¿qué haremos AHORA?

 

Lo primero de todovamos a retomar aquella primera pregunta que te lancé unos párrafos más arriba.

 

Estos propósitos marcados y no cumplidos ¿era algo que realmente deseabas conseguir? ¿era algo que realmente te importaba a la hora de lograrlo? O, por el contrario, ¿era algo que simplemente sentías que debías hacer?

 

Ahora bien, según haya sido tu respuesta a la misma, es hora de tomar una hoja de papel para listar con cuales de tus metas de año nuevo que te marcaste en su día SI SIENTES CONEXIÓN, cuáles de las mismas si son realmente IMPORTANTES para ti.

 

Seguramente, este nuevo listado sea un poco más pequeño que el listado original de propósitos de año nuevo.

 

En segundo lugar con el nuevo listado en mano, vamos a listar cuales son las más importantes para nosotr@s en este momento, y, por ende, cuales son más prioritarias a la hora de “recuperarlas”.

 

En tercer lugar una vez hayas detectado las más importantes para ti, tomaremos tan sólo un par de ellas.

 

En cuarto lugarvamos a diseñar un PLAN DE ACCION para comenzar a darles vida.

Pongamos un ejemplo:

Imagina que una de tus metas/propósitos más importantes para ti tiene que ver con la lectura, y consistía en leer un libro al mes.

 

Si no fijas un plan diario, lo más probable es que no cumplas tu propósito de leer un libro al mes pues, un mes (sin planear) parece mucho tiempo y sin disciplina (planificación) lo vamos a ir dejando y dejando, y, finalmente, veremos que no hemos logrado nuevamente nuestro propósito, lo que nos llevará a frustrarnos y a decirnos a nosotr@s mism@s frases del tipo: no puedo, no soy capaz, esto no es para mí, etc.

 

Así que para evitar no cumplir nuestro propósito más a su vez, el autocastigarnos y sentirnos mal por no haberlo cumplido, VAMOS A TOMAR ACCION.

 

Para ello, PLANIFICA una cantidad de tiempo al día que dedicarás a leer unas cuantas páginas del libro escogido. Comienza por 10 minutos al día.

 

Tod@s tenemos 10 minutos al día para dedicarlo a aquello que deseamos hacer.

 

Lo recomendable es marcar un horario fijo para hacerlo o un momento concreto del día, quizás en la mañana antes de comenzar la jornada o, diez minutos antes de ir a dormir.

 

También puedes aprovechar otros momentos del día que veas que te pueda ser posible, por ejemplo, si te trasladas a diario en autobús o cualquier otro transporte público, puedes aprovechar este momento, y si no es el caso, pero por el contrario sí que conduces tu a diario, aprovecha este momento para disfrutar ese libro que quieres leer, pero en este caso lo harás a través de un formato audible (si es que ese libro en concreto lo encuentras en este formato).

 

En ocasiones, no nos percatamos de la cantidad de momentos en el día que podríamos emplear en pequeños objetivos que queremos conseguir.

 

El momento diario por ejemplo que dedicamos a la limpieza del hogar, es un momento perfecto para estar escuchando un audiolibro.

 

Pongamos un segundo ejemplo:

 

Imaginemos que otro de tus propósitos importantes para ti es el hecho de hacer deporte a diario.

 

Pues para ello, vamos a planificar dedicarle 20-30 minutos al día. No es necesario que te apuntes a un gimnasio para practicar deporte a diario, puedes tranquilamente salir a la calle a caminar. Quizás un buen momento para ello es el que empleas en acudir a tu trabajo, a partir de ahora, en vez de usar el transporte para acudir al mismo, ve andando (durante el camino, además de hacer deporte y por tanto ejercitarte y cumplir con tu propósito, puedes aprovechar para ir escuchando un audiolibro, alguna conferencia online de tu interés, etc.)

 

Esto que te he propuesto yo misma lo he llevado a la práctica en algún momento pasado de mi vida. Es curioso que, justamente, eso era lo que más me gustaba de acudir a trabajar a aquel puesto que por aquel entonces venía desempeñando, el momento de ida y venida del mismo, pues durante el camino (yo tardaba 1 hora y media aproximadamente en llegar de mi casa al trabajo) aprovechaba para aprender cosas nuevas.

 

¡NUNCA ES TARDE SI LA DICHA ES BUENA!

 

Así que te invito a no perder ni un solo segundo más, y comenzar a planificar desde HOY mismo, así como comenzar a llevar a cabo desde HOY, tus dos PROPÓSITOS más IMPORTANTES de entre los que te marcaste para año nuevo, pero que aún a estas fechas no has logrado materializar en tu REALIDAD.

 

Antes de despedirme, te dejo el enlace al post que publiqué la semana pasada, y que estoy segura te va a resultar de gran utilidad y provecho.

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