A tan sólo 106 días de terminar 2020

No sé si os habéis parado a pensar en que estamos a tan sólo 106 días de terminar este año 2020.

 

Puede parecer que aún quedan muchos días para despedir este año que tantas “sorpresas” nos ha traído, tantos cambios y ajustes tanto profesionales, sociales y personales, pero, realmente el tiempo pasa rápido, y cuando menos lo esperemos estaremos frente al televisor tomando las 12 uvas dando la bienvenida al año nuevo 2021.

 

No sé tú, pero yo a día de hoy no he cumplido ni una décima parte de todo aquello que me propuse a fin de año 2019, y que planifiqué y gestioné a principios de 2020.

 

A final de 2019, como siempre… tenía 20.000 ideas nuevas en mente para hacer a lo largo de este año, y bueno, como he indicado, en los primeros días de enero ya estaba todo más que planificado. Ya contaba con mi planificación anual, la cual desglose en trimestres, meses y semanas.

 

Como digo, a primeros de enero ya tenía todo para comenzar mi maravilloso año 2020, cargada de emoción, ganas y esperanza acerca de todo lo que iba a poder lograr.

 

¿Qué ocurrió?

Pues ocurrió que sí que comencé con mis planes. El primer mes de enero casi logré terminar todo lo que me había planificado, y en el siguiente mes de febrero me lancé a una aventura un poquito mayor junto a una compañera y amiga, Alba Campos (terapeuta transgeneracional). Nuestra aventura consistía en una formación presencial que cuidadosamente y con gran ilusión habíamos estado preparando durante el mes de enero y parte de febrero.

 

Se me ha pasado comentar que, en el mes de enero, ambas llevamos a cabo nuestro primer RETO de WhatsApp: DESAFIO ATREVETE, el cual realmente tuvo muchísimo éxito y del que l@s participantes salieron muy content@s (a juzgar por la cantidad de buenos comentarios y agradecimientos que ambas recibimos).

 

Retomando por el mes de febrero….

 

En febrero realizamos nuestra primera formación presencial en Murcia en un sitio espectacular, y con unas participantes maravillosas…

 

Era la primera de una lista interminable de formaciones presenciales que aspirábamos llevar a cabo juntas. Ya sabemos que todo es mejorable en esta vida, pero para ser la primera, realmente no salió nada mal, aunque insisto en que gracias al feedback que pedimos a las distintas participantes, y gracias a nuestro propio juicio de valor, establecimos determinados puntos a mejorar en la siguiente formación que tendría lugar en Almería en el mes de marzo de este año.

 

Todo iba bien hasta este momento…

 

Pero llegó marzo y la vida nos cambió RADICALMENTE A TOD@S.

 

De repente mi planificación 2020 se paralizó en seco. Todos mis planes se fueron al traste, y tengo que darle las “GRACIAS” a nuestro ya gran conocido COVID 19.

 

Por un momento pensé que el encierro que estábamos a punto de protagonizar me serviría para realizar otras cosas que tenía pendientes de hacer por “falta de tiempo”, y que de esta manera si o si, podría llevarlas a cabo.

 

¡Qué ilusa fui!

Los primeros días de encierro, puesto que tenía que cuidar de mi hija de 2 años, quien de repente se quedó sin guardería, sin ver a sus amig@s, sin ver a sus abuelos, y encerrada en 4 paredes, me dediqué a hacer lo que la gran mayoría de las personas hicieron… PONER EN ORDEN TODA LA CASA, LIMPIEZA A FONDO, PINTAR, CAMBIAR COSAS DE SITIO, ETC.

 

Y entonces pasaron los famosos “15 días de aislamiento”, y llegaron otros 15 días más de “regalo” …

 

Ya en los primeros 15 días pude percatarme de que TODO aquello que había planificado en mi cabeza para hacer durante el encierro no solo no se había cumplido, sino que amenazaba con no cumplirse tampoco a lo largo de los siguientes 15 días.

 

Realmente el primer mes de encierro no lo llevé tan mal, o para ser sinceros, podría decir, que no lo llevé nada mal.

 

Pero… aquí llega un “pero” …

 

Resulta que mi vida no se iba a ver transformada únicamente por la pandemia mundial que estábamos viviendo, sino que, a nivel personal, iba a tener mi propio CAOS.

 

Y, si no era poco con el encierro, y una niña pequeña de 2 años encerrada, aislada del mundo y de sus seres queridos, más 4 perros que sólo veían la calle a 150 metros de distancia a lo más de casa… mi vida personal comenzaba a tambalearse a una velocidad mayor que la velocidad de la luz, y de repente todo lo que conocía, todo lo que formaba mi presente, y, para mi hasta ese entonces, mi futuro, de repente se derrumbó por completo.En un periodo muy breve de tiempo se había caído toda mi planificación profesional del año, estaba encerrada en 4 paredes sin poder ver a nadie, y, además, a nivel personal la vida había puesto punto y final a lo que hasta ese momento conocía, y que daba forma a mi unidad familiar.

 

A esto hay que ir sumando otros pequeños detalles más que se sucedieron, pero en los que no entraré, por lo que de repente, TODO MI MUNDO SE HABIA VENIDO ABAJO.

 

Y bueno, aquí estoy, retomando mi vida.

 

Tampoco os voy a engañar y decir que me encuentro mal, todo lo contrario, todo esto me ha llevado a una RECONEXION CONMIGO MISMA como nunca antes me había ocurrido en la vida. Me ha llevado a ver LO FUERTE QUE SOY, me ha llevado a descubrir como he sido capaz de gestionar todo este sube y baja emocional, y como he sido capaz de encajar todos estos “golpes” que la vida me ha dado. Me ha llevado a darme cuenta de que quiero seguir luchando por mis sueños, y de que soy una mujer REALMENTE EMPODERADA.

 

Con ello no quiero decir que justo HOY todo en mi vida sea perfecto pues, os estaría engañando, y si algo puedo resaltar en mi a grandes rasgos es mi PROFUNDA SINCERIDAD, pero, si os puedo decir que estoy en el camino de MEJORAR MI PRESENTE, y de crear mi FUTURO SOÑADO.

 

Y, ahora bien, retomando el primer párrafo…

 

Supongo que a la gran mayoría de vosotr@s os habrá pasado como a mí, es decir, que parte de vuestros propósitos de año nuevo se habrán quedado en ello… propósitos, pero, OS TRAIGO UNA BUENA NOTICIA, es cierto que lo más probable es que no podamos cumplir todos ellos antes de terminar 2020, e incluso que muchos de ellos ni siquiera se puedan cumplir debido a esta “nueva normalidad” que se nos ha impuesto, sin embargo, AÚN TENEMOS 106 MARAVILLOSOS DIAS PARA DARLE VIDA NUEVAMENTE A NUESTROS PROPOSITOS/METAS U OBJETIVOS más importantes o prioritarios para cada un@ de nosotr@s.

Es por ello que os invito a pararos a pensar en todo esto que os he contado, y os animo a sentaros nuevamente a planificar, pero esta vez a PLANIFICAR VUESTROS 106 DIAS QUE AUN EL 2020 tiene para REGALARNOS.

 

Por último, si ni siquiera llegasteis a planificar vuestro nuevo año o, sí que lo hicisteis, pero sentís que no lo hicisteis del todo bien… aquí os dejo el enlace a una guía que creé y que estoy segura os va a ayudar a planificar estos días que restan hasta volver a comernos las uvas dando la bienvenida al nuevo año 2021.

También os comparto un artículo de mi blog dentro del cual podréis descargar de forma TOTALMENTE GRATUITA una serie de PLANIFICADORES, que os ayudaran en vuestro PLAN DE 106 DIAS 2020.

 

Nos vemos pronto.

Un abrazo.

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